¿Qué diferencia al rico de aquel que no lo es?

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Así es, es la cruda realidad, y tiene una explicación muy lógica.  

Quienes tienen el verdadero conocimiento de la diferencia entre gasto e inversión deben saber  que una botella de un buen whisky puede ser un gasto o una inversión, es gasto cuando la  compramos para celebrar un cumpleaños o el cierre de un negocio o porque hay que tener en la licorera para mostrar que consumimos buen licor, o se puede convertir en una inversión, cuando al calor del whisky logramos concretar un buen negocio.  

En esta situación podemos notar el valor del dinero, y podemos saber quienes son ricos y  quienes pueden llegar a serlo, y es claro que la base es el AHORRO, pero el ahorro se puede  convertir en un simple ahorro que nos va a generar unos pequeños intereses en el banco, prueba  de ello es que si abrimos la cuenta de ahorro con $500.000, y contestamos la pregunta ¿sin sacar el dinero ni aumentarlo, solo en los intereses, en cuánto tiempo nuestro saldo es cero pesos?, solo por curiosidad haga la cuenta sumando intereses y restando el costo de mantener la cuenta,  ahora, que tal si ese dinero ahorrado lo invertimos en comprar mercancía y vender buscando  rendimientos del 20% o más, ya sea por mi cuenta o dando el dinero a una empresa para que compre materia prima y me partícipe de las utilidades, en una empresa o industria cuyo margen  de utilidad sea del 40% o más, no solo por una vez sino hacerlo continuamente hasta que podamos constituir nuestra propia empresa comercial o de producción y así nuestro ahorro lo ponemos a producir grandes rendimientos y al hacer cíclico este ejercicio de inversión, lógicamente bien trabajado, bien administrado, bien controlado, lo convertimos en riqueza.  

Charles de Gaulle, escribió “La grandeza nunca se logra sin hombres grandes y los hombres son  grandes sólo si tienen la determinación de serlo”, alguien escribió “La determinación es la llave  para abrir cualquier puerta”, otra persona escribió “Las grandes mentes deben estar preparadas  no solo para aprovechar las oportunidades sino para construirlas” y podemos citar a muchos  escritos de este tipo, y lo que siempre vamos a encontrar es que es MI determinación, es MI mente constructora, soy YO quien lo quiere, lo proyecta y lo logra, no hay suerte ni milagros, es mi VOLUNTAD, MI DISCIPLINA Y MI CONSTANCIA, lo que me hace rico, pero pretender pedir,  esperar un golpe de suerte, un milagro es lo que jamás permite lograr ser rico.  

He encontrado mucha gente que se queja de la vida, que reniegan de los ricos, que piden que les den porque “tienen derecho”, y otros fundamentados en lo que les enseñan algunos  personajes de zurdos pensamientos, piden que los ricos entreguen sus bienes y viven del  resentimiento, del rencor, de la envidia y cuando logran tener más dinero se compran un carro  para que sus amigos y vecinos no crean que son pobre, pero no tienen un computador para sus  hijos, ese lo piden regalado, como el mercado que “exigen” que al igual que el estudio “gratis”  lo piden con agresividad y si se le propone un negocio o empresa dicen que para qué pagar  impuestos si se los roban y así viven hasta sus últimos días, nos damos cuenta que los ricos ganan  y pagan impuestos y los que no son ricos viven del dia a dia esperando que llegue la lotería y  viviendo de quienes pagan impuestos.  

En esta disertación encontramos un factor común y ese es que la diferencia entre ser y no serlo depende únicamente de ti y de mi, de mi decisión, de manejar el miedo que empuja no el miedo que  frena.  

germán diego guzmán quinche
Germán Diego Guzmán Quinche
Contador Público
http://twitter.com/hermandgq
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La columna de opinión que acabas de leer es completamente el criterio del invitado, en ACONTAR no nos responsabilizamos de ello.

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