La cultura contable y tributaria

En Colombia hay una problemática muy arraigada y con posibilidades de ser superada, se trata de nuestra cultura tributaria y contable, tanto de parte de algunos comerciantes e industriales  como de muchos contadores y es interesante conocer este punto a fondo para que como  profesionales conozcamos la gran responsabilidad que tenemos en la pedagogía a nuestros  clientes y poder superar esta problemática.  

Voy a tratar en esta oportunidad solo dos aspectos: primero, el concepto claro de persona  jurídica para el socio empresarial y el representante legal y el segundo, la evasión de impuestos.  

Los empresarios, socios y representantes legales no tienen claro el concepto de persona jurídica  como entidad diferente a cada socio, no comprenden que cada socio es una persona  independiente entre sí y diferente a la otra persona que es la empresa, además que los aportes de cada  uno son entregados a una persona diferente y que esa persona debe cumplir con deberes y  derechos para hacer crecer sus aportes sociales y que por más que los socios formen parte de la  administración de este ente jurídico, ya sea como representante legal o como junta directiva,  no pueden manejar el dinero a su antojo ni faltar al respeto a esa persona jurídica obligándola  a hacer cosas por fuera de sus deberes y normatividad, por eso es que el profesional en  ocasiones se ve limitado para asesorar al representante legal y juntas de socios porque para  ellos “es mi plata” y la utilizan para gastos de la casa o personales, sin control, en muchos casos  ni siquiera se ponen un sueldo u honorarios lo que genera el desorden administrativo y los  resultados caóticos y siempre el culpable es el profesional de la  contaduría. Debemos entonces darles a conocer esa diferencia y que esa persona jurídica es un  ente diferente que se debe respetar, hacerles ver que si se ponen un sueldo van a ver la realidad  financiera de la empresa y genera una mejor organización dirigirlos en el manejo adecuado de  las finanzas para que ese capital crezca en beneficio de la empresa, los socios, los asesores, sus  familias y el país.  

Muchos empresarios tampoco tiene clara la diferencia entre el precio de venta y el total a cobrar  y aún piensan que el IVA sale de la caja de la empresa, que es un sobrecosto de sus productos y  que la retención en la fuente también es un gasto más de la empresa y ordenan que los pagos incluyan la retención en la fuente o el IVA ocasionando que la empresa “asuma” los impuestos  y lo que hace es pagar doblemente los impuestos o reducir su utilidad. Es fundamental informar  que los impuestos son dineros que circulan entre los contribuyentes y que no le pertenecen a la  empresa y que la empresa lo que paga es el impuesto que pagan los terceros deduciéndoles los  impuestos descontables, que los impuestos son necesarios para el presupuesto de la nación en  beneficio empresarial y del país en general y que si hay funcionarios que se los roban y los llaman  corruptos y por eso evaden impuestos, se les debe preguntar, ¿quién es más corrupto, el político  que se roba los impuestos pagados o el empresario que se los roba para no pagarlos? esto es  fácil para un contador entenderlo, pero nuestro oficio como asesores es darles a conocer este  tema, en un idioma comprensible para ellos y así evitar la complicación de los contadores asesores que obedecen al empresario por temor a llevarle la contraria y perder el cliente,  convirtiéndose en cómplice de evasión de impuestos, desprestigiando nuestra profesión,  poniendo en riesgo su tarjeta profesional y el bienestar de nuestra familia. 

Germán Diego Guzmán Quinche
Contadoro Público
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